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Análisis de Control para PS4

Lo nuevo de 505 Games y Remedy Entertainment, Control, ha sido sin duda uno de los juegos más esperados del verano, ya que se trata de un título que prometía una inmersión profunda y misteriosa en un mundo de parapsicología y objetos que desafían las leyes del nuestro.

Juegazos de la talla de Alan Wake, Max Payne y Quantum Break son algunos de los títulos más queridos de Remedy Entertainment, combinando narrativas profundas con un combate que dobla la realidad y una progresión gratificante.

Control nos sitúa en la historia de Jesse Faden mientras lucha por levantar el velo de una agencia gubernamental desconocida y misteriosa, la Federal Bureau of Control (FBC). Ella hace todo esto en un intento por localizar a su hermano perdido, Dylan. El FBC es una rama secreta del gobierno encargada de localizar objetos de poder y mantener el control sobre los eventos mundiales alterados. Su base de operaciones, conocida como The Oldest House, es un edificio en constante cambio que permanece completamente oculto de aquellos que aún no han descubierto su existencia.

Jesse llega a la sede y más pronto que tarde termina por tomar el cargo como nueva directora de la FBC, en medio de un cierre de seguridad interno que, de alguna manera, se le permite violar. Nuestra protagonista deberá lidiar con una entidad de otro mundo llamada «Hiss» que controla muchos de los sistemas y el propio personal del edificio, uniéndonos así a un puñado de supervivientes para investigar la crisis a medida que se desarrolla.

El juego ofrece una narrativa multifacética de la manera más maravillosa posible. Escenas y diálogos con NPCs, fragmentos ocultos de historia y detalles en coleccionables, proyectores que reproducen breves vídeos a medida que uno se acerca… es una historia muy intrigante siempre y cuando estemos dispuestos a invertir nuestro tiempo en investigarla. El guión y el diálogo son fantásticos de principio a fin. A menudo es fácil que uno pase por alto lo de hacer acopio de los objetos coleccionables opcionales repartidos por los juegos, principalmente porque están demasiado separados de la experiencia general o entregados de tal manera que prácticamente hay que luchar por mantener el interés, no ocurriendo esto en Control ni mucho menos. Detrás de cada situación había un pedazo de historia, desarrollo de personajes y detalles de la trama. Incluso ignorando todos los elementos opcionales de la historia de Control, es suficientemente emocionante como para mantenernos comprometidos y queriendo saber más.

Conforme se va desarrollando la historia, Jesse descubre objetos únicos de poder, elementos centrales en la trama. Son esencialmente artículos mundanos que han sido imbuidos con propiedades que cambian la realidad, propiedades que Jesse, por razones que la propia historia tarda en explicar, puede absorber y utilizar. Entre estos, hay una pistola que puede cambiar para hacer las funciones de una metralleta, escopeta y más; o inclusive, un disquete que nos da la habilidad de lanzar proyectiles con telequinesis, o una caja fuerte que nos permite crear un escudo a nuestro alrededor. De hecho, son estos poderes los que elevan el combate en Control a algo increíble. Mezclar disparos con poderes paranormales no es nada nuevo, pero lo nuevo de Remedy se apoya tanto en lo último, que el combate desarrolla un ritmo adictivo y una sensación de casi exceso de poder, especialmente cuando alcanzas el punto medio y has desarrollado los dones de Jesse con cierta fuerza.

Cuando no estemos tras el hermano de Jesse o intentando afrontar una prueba contra otro objeto de poder que escapó de la contención, estaremos lidiando con el Hiss. El Hiss es como una infección, una entidad de otro mundo que infecta a un huésped de varias maneras. Muchos simplemente se convierten en células inactivas levitando desde el suelo y dando a cada uno de los muchos sectores diferentes de Control una sensación espeluznante y horrorosa. Poco tiempo después, sus orígenes, propósito e intención se convierten en la fuerza impulsora de Faden para continuar su viaje.

Hablando de Jesse, quizás esta sea el mayor obstáculo inicial para lidiar con Control. A medida que comienza el juego, es notablemente fría y distante, y le toma un tiempo considerable abrirse y convertirse en otra cosa que no sea una cifra en blanco con poderes inexplicables. Su misterio central, que gira en torno a la desaparición de su hermano Dylan, lleva a que el juego se desarrolle por completo, y durante mucho tiempo te dejarán pensando. Eso no me importa, ya que lo que realmente importa, es que Control hace que inicialmente sea muy difícil preocuparse por Jesse, Dylan o cualquier otra cosa que esté sucediendo.

Volviendo a Hiss, luchar contra este es una experiencia desafiante y en constante evolución que pone a prueba la capacidad de los jugadores para adaptarse y reaccionar ante amenazas cada vez mayores. Hay un aluvión de diferentes tipos de enemigos, cada uno con su propio arsenal de ataques. Aprender estos ataques y la mejor manera de lidiar con tipos particulares de Hiss, es una aventura gratificante. Faden tiene una gran cantidad de habilidades poderosas a su disposición, consiguiendo así que el combate no termine por cansarnos.

La progresión de Control es otra área que merece reconocimiento. Inicialmente, The Oldest House es muy lineal, empujando agresivamente a los jugadores para completar el objetivo principal de la historia sin mucho tiempo para hacer nada más. Sin embargo, en poco tiempo, se convierte en una extenso lugar que invita a la exploración. Aquellos con el deseo, esa urgencia de revisar siempre cada esquina, cada puerta, florecerán en Control.

A medida que completes misiones secundarias y descubras lugares ocultos, ganarás puntos de habilidad y descubrirás varios mods personales y de armas. Los puntos de habilidad se usan para aumentar la potencia de tus poderes (a veces incluso agregando nuevos efectos), mientras que los mods ofrecen opciones más personalizables al desarrollar el arsenal de armas y habilidades de tus personajes. Lo que comienza como una vía poco profunda de personalización, pronto se convierte en decisiones que cambian el juego con modificaciones y habilidades que pueden modificar el rumbo de cada batalla.

Control es un juego visualmente bastante impresionante. Hay un uso maravilloso del color, la iluminación y la arquitectura del juego en general, así como una atención intrincada a los detalles y el encuadre cinematográfico.

Mezclando disparos y telequinesis, escudos y golpes en el aire, haciendo levitar enemigos debilitados y lanzándolos por los aires… todas estas cosas se sienten increíblemente geniales. Asimismo, cuando las balas golpean trozos de escombros de la pared o arrojas objetos explosivos contra las tropas enemigas, los entornos semi-destructibles se desmoronan en fuentes de chispas y destellos de llamas cegadores, rivalizando con cualquier otro shooter en tercera persona por puro espectáculo adrenalizado.

Los entornos son lo suficientemente detallados, aunque reutiliza muchos activos de manera bastante descarada. Cada vez que el Hiss tiene el control de un área, la luz roja que domina las habitaciones y los pasillos es maravillosamente inquietante. Cuando recuperas un punto de control del Hiss, la iluminación normal vuelve cuando la realidad se reafirma y se reconfigura el área circundante. Esto es algo satisfactorio de ver.

Desafortunadamente, los modelos de personajes también son muy inconsistentes. Jesse y el espeluznante conserje Ahti se ven espectaculares en las escenas, pero los personajes secundarios pueden parecer casi inhumanos. Sus texturas son más turbias y sus características mucho menos detalladas. No es un problema importante, pero es notable. Lo que supone realmente un inconveniente de peso es la velocidad de fotogramas, que cae en picado durante las peleas más grandes cuando hay efectos de partículas, iluminación y explosiones por todas partes.

Respecto a la polémica sobre las voces al castellano surgida en torno al lanzamiento del juego, mencionar que no es el desastre que puedes llegar a imaginar escuchando ciertos momentos aislados, como el peculiar hombre de mantenimiento, que habla «raro» por un motivo argumental, aunque el resultado en español haya sido poco menos que desconcertante. Es un problema que no debería ni tener mayor trascendencia ni empañar el resto de logros del juego.

De todas formas, se pueden elegir las voces en inglés sin problemas en el menú de opciones, pero es una pena que el bien intencionado esfuerzo por doblarlo se haya convertido en algo negativo y en motivo para desprestigiar un juego tan interesante. El resto del apartado sonoro, como los efectos y la banda sonora, cumple muy bien en todo momento sin grandes alardes.

Conclusión

Control es una carta de amor al mundo del ocultismo y la parapsicología. Descubrir los diferentes departamentos de la OFC, ver qué tipos de pruebas hacían, escuchar las grabaciones de los participantes, leer las cartas de los afectados por Objetos de Poder que custodian en el edificio, etc.

Este juego se puede resumir como Remedy en estado puro, ya que ofrece una aventura con una historia muy elaborada y unos tiroteos entretenidos, que en esta ocasión se enmarcan en una estructura menos lineal y donde la exploración cobra un gran protagonismo.

Valoración: 86 (MUY BUENO)