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Análisis de Assassin’s Creed: Odyssey para PS4

Después de un paréntesis de un año para la franquicia, Assassin’s Creed regresó el 2017 con una propuesta que se ganó la aclamación de la crítica. Ubisoft había emprendido una nueva dirección, y si bien se sentía totalmente familiar para los fanáticos de Assassin’s Creed, estaba claro que se dirigían por un nuevo camino.

Este nuevo sendero era bastante claro, se pretendía que Assassin’s Creed fuera menos un juego de mundo abierto centrado en el sigilo, y más un juego de rol de mundo abierto. Finalmente, es este mismo concepto el que allanó el camino para el lanzamiento de este año.

Este nuevo Assassin’s Creed: Odyssey toma como ambientación la Antigua Grecia, donde las guerras entre atenienses y espartanos no daban cuartel. Bajo este hermoso paisaje de antaño vemos como se va formando el destino de nuestra/o protagonista. Con un excelente cambio narrativo para la saga, Odyssey es ambicioso en su fórmula: mundo abierto y narrativa con diálogos interactivos que pueden ser story changers, osea, que según las decisiones que tomemos, la historia del juego se moldeará en base a estas. Un mix peligroso, donde pocos juegos han salido gananciosos, pero que a nuestro criterio, le ha quedado fantástico a esta nueva entrega de la IP de los asesinos; Ubisoft tiene los recursos, y el resultado salió mejor de lo esperado.

Cefalonia se encuentra al oeste del continente que alberga las naciones helénicas, es el terruño donde vemos la historia dar comienzo. Tras una serie de misiones que nos llevan a conocer las diferentes mecánicas como recolección, mejoras de equipamiento, de lucha, e introducción a los nuevos sistemas en las conversaciones con NPCs, podremos salir de la isla para seguir nuestro destino hacia nuestra propia Odisea. No queremos hablar mucho de esto, pues es muy fácil caer en posibles spoilers de cosas que vamos descubriendo poco a poco en el juego. Sí podemos contarles que conoceremos personas de la historia antigua, como Heródoto, un historiador griego considerado como el padre de la historia en el mundo occidental, a Fidias, el más famoso escultor en la Antigua Grecia, al general ateniense Demóstenes, y hasta el mismísimo rey Midas –por solo comentar unos pocos, la lista es enorme.

La fórmula que todos conocemos de los Assassin’s Creed anteriores sigue siendo la misma. Para ejemplificar, podemos subir a las siempre presentes atalayas para tener una visibilidad mejorada con nuestro halcón vigía (la misma mecánica de Origins de un ave scout), de vez en vez en partes de la trama saldremos fuera del Animus para saber un poco más sobre la historia paralela que está detrás de Kassandra o Alexio, los tablones en ciudades nos otorgan posibles contratos para misiones secundarias, en fin, los fanáticos de siempre estarán a gusto, y aquellos nuevos que buscan probar por primera vez un título del credo de asesinos, van a sentir como el juego es muy fácil de aprender a jugar, y a la misma vez adictivo.

Por adictivo no nos referimos sólo a su jugabilidad, sino que, lo que es la trama, los personajes que vamos conociendo, el ir descubriendo nuevas zonas y ciudades históricamente importantes en la historia de la humanidad (Maratón, Atenas antigua, Esparta) que literalmente nos dejan con la boca abierta son buenísimas; el simple hecho de tener la oportunidad de aprender más de la cultura de aquellos tiempos mediante una representación brutal –artística e históricamente hablando, de las ciudades, entornos, y costumbres de los helénicos, no tiene precio. Odyssey es un viaje en el tiempo a una de las épocas más importantes de nuestro mundo.

Si bien Assassin’s Creed Odissey hace alarde de un nuevo y muy buen elemento narrativo mediante cinemáticas con diálogos interactivos en los que el jugador va creando su propia historia, no todos resultan sentirse lo suficientemente dramáticos en el sentido de que una decisión en realidad nos lleva a un camino ‘Y’ o ‘Z’ determinado por esa misma decisión. Es importante comentarlo pues pudimos notar cómo en algunas de las decisiones en los diálogos, topamos con un mismo desenlace, por ejemplo, en una conversación especifica teníamos la opción de negarnos a ir a un lugar, y cuando lo hicimos, la plática entre ambos personajes terminó siendo la partida de Kassandra al lugar que nos negamos a visitar. No quiero decir que sea malo, porque la mecánica quedó muy bien ejecutada para ser el primer intento de dar un giro divertido y más interactivo para el jugador, pero hacerle sentir que realmente tiene el control de ciertos desenlaces y que al final no sean así, pues pone en tela de duda este apartado.

Las distintas actividades no solo se enfocan en aquellas conocidas por acompañar la saga desde sus inicios. En esta ocasión, hay una reñida lucha de poderes en cada región o provincia en el mapa del juego. Recordemos que el  juego está ambientado en la época de la guerra del Peloponeso, donde Atenas y Esparta lucharon dando al traste con una Atenas arrodillada ante los espartanos. De esto se ha valido Ubisoft, para mediante el rol de un mercenario, nosotros poder decidir apoyar a uno u otro bando durante el transcurso del juego; básicamente nos vemos en la posibilidad de trabajar para Atenas o Esparta, haciendo el trabajo sucio mediante el sigilo o la fuerza llevando a cabo encargos de  atacar puntos clave controlados por alguna de las naciones; desde robar el dinero de paga de los soldados, hacer volar en pedazos las raciones de alimento y equipo militar, hasta asesinar a los líderes políticos de cada provincia. Esto hará que un medidor de control de la facción gobernante en la región decrezca, hasta el punto que una batalla campal se verá disponible en el mapa; si decidimos entrar a esta escaramuza, se decidirá el futuro inmediato relativo al control de la región por parte del ganador de la batalla.

Apoyar al bando con menos posibilidades de ganar la pelea, nos dará mejores y más raros ítems a modo de premio. Estos premios van desde armas (que varían entre espadas, mazos, arcos, dagas), cascos, petos, y demás. Todos estos anteriormente mencionados no solo se obtienen en las batallas, también les obtendremos al completar misiones, o en cofres que se hallan repartidos por cuevas, edificios, y lugares secretos a lo largo del mapeado. Hablando del mapa, en 22 horas solo hemos visitado tres provincias del área continental, la isla inicial, y un par de isla del archipiélago oriental; por tamaño no hay que preocuparse.

Estas nuevas partes de armaduras que obtenemos pueden ser mejorados con el herrero, y a cambio de ciertos recursos que recogemos durante la partida (en el entorno, misiones, tras eliminar enemigos) podremos subir las estadísticas de cada uno de los equipamientos. Incluso, el maestro de herrería puede agregar ciertos boosts especiales como causar mayor daño en los ataques de sigilo, porcentajes pequeños de salud extra, mayor potencia en los ataques de armas, u otros más. Todos son bienvenidos, y con un poco de dracmas podemos hacernos con pequeñas ventajas muy favorables.

Parte importante del arsenal de Kassandra es la lanza de Leonidas, que carga consigo como herencia de su madre (también podemos escoger a Alexio en lugar de nuestra heroína femenina) Esta puede ser mejorada, y recibir sustanciosos bonuses cada vez que eliminamos a ciertos personajes importantes. La sangre del emblemático general espartano corre en la sangre de Kassandra, y la lanza de Leonidas despierta en ella poderes excepcionales sobrenaturales, que le dan la fuerza necesaria para lograr asestar ataques como la famosa patada espartana  de película 300, o hacer un super dash que arremete contra cualquier enemigo que haya en frente, poder lanzar tres flechas a la vez con el arco, y hasta tener el chance de controlar una flecha como si fuésemos Yondu en Guardianes de la Galaxia. Estas habilidades especiales (hay más de 15 diferentes) las desbloqueamos con puntos de habilidad que obtenemos cuando subimos de nivel; como cualquier otro título de rol, por cada misión que completemos, nos darán experiencia, que viene junto a estos puntos que usamos para desbloquear nuevos ataques, o mejorar aquellos que sean nuestros favoritos.

Odissey tiene todo para ser un juego destacable, su ambientación, el aroma a la época que busca dar vida se siente en cada brisa que sopla meciendo la hierba en los campos abiertos. Si a esto le sumamos un atardecer al final de la linea del mar -que solo un lugar con estos parajes tan de ensueño puede dar, tenemos una obra visualmente despampanante, cada día del juego en que el sol busca irse a dormir es una oportunidad única e imperdible para hacer uso del Modo Foto del juego. Este se presta para crear fotos con un acabado hermoso, en el que aquellos que quieran guardar parte de su experiencia en cada lugar histórico que visiten durante su partida, podrán darse gusto con la modalidad para tomar fotografías, que es sencillo pero da resultados muy buenos, de hecho, todas las fotos en este escrito, fueron tomadas con el modo foto.

Tal y como vimos en la primer imagen, la navegación es un elemento crucial en el título. Nuestro personaje principal puede ser el capitán de un barco, usado para dirigirse a las diferentes islas que conforman el archipiélago que da vida al juego. Todo lo que tiene que ver con el aspecto naval toma como cimientos las bases de Black Flag, con la salvedad que no tendremos cañones en los barcos y en su lugar contamos con tripulantes que arrojan jabalinas o arqueros para arrojar flechas a nuestros enemigos en alta mar. El barco, y la tripulación, pueden ser mejorados, y hasta podemos tener lugartenientes especiales que darán mejoras a las estadísticas del barco, estos, son NPCs que vamos conociendo a lo largo de la historia.

El mundo abierto de Odyssey te permite ir a donde quieras una vez que hayas completado un extenso prólogo que te presenta muchos de los mecanismos del juego. Sin embargo, debido al elemento RPG, gran parte de este contenido está controlado por el nivel que tendrá tu personaje. El hecho de que puedas ir a cualquier lado no significa necesariamente que podrás completar ciertas misiones en el juego si no está nivelado adecuadamente. Esta nivelación proviene del sistema XP  y tu habilidad para vencer a enemigos de mayor nivel vendrá de tu selección de equipo, habilidades y nivel general de personaje.

En definitiva, Assassin’s Creed Odyssey toma el excelente plan establecido por Origins y lo expande. Es más dinámico que cualquier otro juego de la franquicia y ofrece uno de los mejores y más ambiciosos juegos de mundo abierto RPG con una gran cantidad de contenido y nivel de calidad. Sin duda, no nos equivocamos al decir que Odyssey es uno de los mejores juegos de Assassin’s Creed hasta la fecha.